NMRK

- Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam Myoho - Nam Myoho Rengue Kyo - Nam

sábado, 21 de febrero de 2026

Gosho - Cuanto Más Lejos la Fuente, Más Largo el Rio

 


He recibido un kan¹ de monedas y he reportado respetuosamente en presencia del Sutra del Loto² que ésta es una ofrenda por parte de Iorimoto.³ Creo que, desde lejos, el Señor Shakiamuni, el Buda Tajo y los Budas de las diez direcciones, y desde cerca, los dioses del sol y de la luna en sus palacios celestiales, seguramente velarán por usted.

Si alguien sobresale en este mundo, incluso los que se consideran personas dignas de respeto y los sabios, y por supuesto la gente del común, todos ellos se pondrán celosos y guardarán resentimiento contra esa persona. Tres mil damas de la corte sentían celos de Wang Chao-chün,⁴ la favorita del emperador de la dinastía Jan. Todas las consortes de Taishaku, que sumaron nueve millones novecientos mil nahiuta,⁵ envidiaban a Kioshika.⁶ El Ministro Fujiwara no Sanehiori⁷ guardó resentimiento contra el Príncipe Imperial Kaneakira, y Fujiwara no Tokijira⁸, celoso de Sugawara no Michizane, habló falsamente de él al emperador e hizo que lo exiliaran.

Considere su propia situación a la luz de estos ejemplos. El dominio de su amo Ema Niudo⁹ era vasto, pero ahora se ha disminuido. Él tiene muchos hijos que podrían sucederlo, y también hay muchos subalternos que le han servido por mucho tiempo. Sus subalternos deben estar poseídos de envidia creciente, al igual que los peces se inquietan cuando el agua de su estanque disminuye y los pájaros compiten entre sí para ocupar las ramas cuando los vientos del otoño comienzan a soplar.

Además, puesto que usted ha desobedecido a su amo y ha desacatado sus deseos de tiempo en tiempo, las calumnias que le han dicho en su contra deben de haber sido aún más numerosas. Sin embargo, aunque le han obligado a usted a renunciar a su feudo una y otra vez, en su carta usted dijo que ahora él le ha conferido unas tierras. Esto es verdaderamente maravilloso. Es precisamente lo que quiere hacer entender el dicho: la virtud no percibida trae recompensa visible. Debe de haber sucedido por su profunda sinceridad al tratar de guiar a su amo a la fe en el Sutra del Loto.

El Rey Ayatashatru, aunque antes era enemigo del Buda, comenzó a creer en el Sutra del Loto a insistencia de su ministro Yivaka,¹⁰ de tal modo que logró prolongar su vida y continuar su reino. El Rey Mioshogon¹¹ corrigió sus erróneos puntos de vista debido a la exhortación de sus dos hijos. Lo mismo es cierto en su caso. El Amo Ema ahora ha suavizado su actitud hacia usted, probablemente como resultado de la amonestación que usted le hizo. Esto se debe únicamente a su profunda fe en el Sutra del Loto.

Cuanto más profundas las raíces, más lozanas las ramas. Cuanto más lejos la fuente, más largo el riachuelo. Todos los sutras, excepto el Sutra del Loto, tienen raíces poco profundas y riachuelos cortos, en tanto que el Sutra del Loto tiene raíces profundas y un origen distante. Es por eso que el Gran Maestro T’ien-t’ai dijo que el Sutra del Loto sobreviviría y se propagaría incluso en la malvada edad tardía.

Muchas personas han comenzado a creer en esta enseñanza. Pero, como grandes persecuciones, oficiales y otras, me han sobrevenido repetidamente, aunque esas personas me siguieron por un año o dos, muchas de ellas más tarde abandonaron su fe, y algunas incluso se han vuelto en contra del Sutra del Loto. Algunas de ellas mantienen superficialmente su práctica pero abrigan dudas en su corazón, mientras que otras quizás continúan creyendo en su corazón pero han abandonado su práctica.

El Buda Shakiamuni, heredero del Rey Shuddhodana,¹² fue un gran rey que reinaba sobre los 84.210 países del mundo. Todos los reyes del mundo entero le rendían pleitesía, y tenía diez miríadas de millones de sirvientes. Sin embargo, abandonó el palacio del Rey Shuddhodana a la edad de diecinueve años y entró en el Monte Dandaka,¹³ en donde practicó austeridades por doce años. En esa época, fue atendido por cinco hombres:¹⁴ Aynata Kaudinia, Ashvayit, Bhadrika, Dashabala Kashiapa y Majanama. Dos de estos cinco, sin embargo, abandonaron a Shakiamuni en el sexto año, en tanto que los otros tres lo dejaron durante los siguientes seis años [ya incapaces de creer en él]. Solo, Shakiamuni continuó su práctica y se convirtió en el Buda.

El Sutra del Loto es aún más difícil de creer [que Shakiamuni] y por eso el sutra mismo declara que es “[...] el más difícil de creer y el más difícil de entender”.¹⁵ Además, en el Último Día de la Ley, las persecuciones son mucho más frecuentes e intensas que durante la vida del Buda Shakiamuni. El sutra manifiesta que un devoto que persevere a pesar de estas adversidades obtendrá beneficios mayores que los que se obtienen al hacer ofrendas al Buda por un eón entero.

Ahora han pasado unos 2.230 años desde el fallecimiento del Buda. Los que propagaron el budismo en la India por más de mil años luego de su muerte están registrados en la historia sin omisión, y aquellos que diseminaron el budismo en China por mil años y en Japón por setecientos años también están claramente enumerados. Muy pocos de ellos, sin embargo, enfrentaron persecuciones tan terribles como las del Buda. Muchos se describieron a sí mismos como hombres dignos de respeto o sabios, pero ni tan siquiera uno solo de ellos jamás ha vivido la predicción del sutra: “[Puesto que el odio y los celos contra este sutra abundan aun durante la vida del Buda], ¿qué tanto peor será en el mundo después de su fallecimiento?”

El Bodisatva Nagaryuna,¹⁶ T’ien-t’ai y Denguio encontraron grandes persecuciones por el bien del budismo, pero ninguna tan grande como las que el Buda describe en el sutra. Esto es porque nacieron antes de la época cuando el Sutra del Loto se debe propagar.

Ahora ya hemos entrado en “los últimos quinientos años”,¹⁷ o en el principio del Último Día de la Ley. Este período de tiempo es como el sol al solsticio del verano en el día quince del quinto mes, o como la luna de la cosecha en el día quince del octavo mes. T’ien-t’ai y Denguio nacieron mucho antes como para verlo; los que nazcan después lamentarán haber llegado demasiado tarde.

La fuerza principal del enemigo ya ha sido derrotada,¹⁸ y lo que queda no es rival para mí. Ésta es la misma época que el Buda predijo: “los últimos quinientos años”, “el principio del Último Día de la Ley”, y la edad indicada por el pasaje: “¿Cuánto peor será después de su fallecimiento?” Si las palabras del Buda no son falsas, un sabio indudablemente debe haber aparecido en este mundo. Según los sutras, la guerra más grande que jamás se haya visto en el mundo estallará como una señal del advenimiento de este sabio, y puesto que dicha guerra ya ha tenido lugar,¹⁹ el sabio ya debe de haber aparecido en este mundo.

La aparición de una legendaria bestia llamada ch’i-lin²⁰ les avisó a los contemporáneos chinos que Confucio era un sabio, y no hay duda de que el retumbo del santuario de un pueblo anuncia la llegada de un sabio. Cuando el Buda hizo su advenimiento en este mundo, el crecimiento del sándalo les informó a sus contemporáneos que él era un sabio. Lao Tzu fue reconocido como sabio porque al nacer, la planta de un pie llevaba la marca del carácter chino “dos” y la otra la del carácter “cinco”.²¹

Entonces, ¿cómo se puede reconocer al sabio del Sutra del Loto en el Último Día de la Ley? El sutra declara que una persona que puede predicar y abrazar el Sutra del Loto es el enviado del Buda. En otras palabras, quien abrace los ocho volúmenes, o un solo volumen, capítulo o verso del Sutra del Loto, o quien entone el daimoku, es el emisario del Buda. Además, quien persevere frente a grandes persecuciones y abrace el sutra de principio a fin es el emisario del Buda.

Puede que mi mente no sea la del enviado del Buda, pues soy un mortal común. No obstante, en vista de que he provocado el odio de los tres poderosos enemigos y he sido exiliado dos veces,²² soy como el enviado del Buda. Aunque mi mente está impregnada de los tres venenos y mi cuerpo es el de un mortal común, debido a que mi boca entona Nam-myoho-renge-kyo, soy como el enviado del Buda. Si busco un ejemplo en el pasado, se me puede comparar con el Bodisatva Fukio.

Si observo el presente, he estado viviendo la descripción del sutra sobre persecución “por espadas y garrotes, tejas y piedras”.²³ En el futuro, sin duda llegaré al lugar de la iluminación, y los que me han sostenido también morarán juntos en la tierra pura del Pico del Águila.

Tengo muchas otras cosas que decirle, pero me detendré aquí y dejaré el resto para que usted lo deduzca.

El acólito enfermo se ha recuperado, lo que me hace sentir muy contento. Daishin Ayari²⁴ murió exactamente como usted previó. Todo el mundo aquí lo alaba a usted, diciendo que ni siquiera un Yivaka de nuestros tiempos sería su igual. Creo que podrían tener razón. Hemos estado diciéndonos el uno al otro que sus predicciones acerca de Sammi-bo y Soshiro²⁵ se han cumplido, exactamente como dos tarjas de medida coinciden con precisión. Le confío mi vida y no consultaré a ningún otro médico.

Nichiren
El décimo quinto día del noveno mes del primer año de Koan


Notas: 

1. Kan: Vieja unidad monetaria que consistía en 1,000 mo nedas ensartadas en una cuerda. Los agujeros de algunas monedas modernas japonesas se derivan de esta tradición. 

2. Sutra del Loto: Aquí, una referencia al Gojonzon. 

3. Iorimoto: El nombre de Shiyo Kingo. Su nombre com pleto y título son Shiyo Nakatsukasa Saburo Zaemon-no-yo Iorimoto. Kingo se refiere a su cargo oficial. 

4. Wang Chao-chün: Fechas desconocidas. Una dama de la corte en la época del décimo gobernante, el Emperador Iüan, de la dinastía Jan Anterior, que reinó desde 49 hasta 33 a.c. Era famosa por su extraordinaria belleza. El emperador Iüan la envió para que fuera la prometida de un jefe bárbaro en el norte como parte de su política de amistad, pero más tarde se arrepintió. 

5. Nahiuta: Unidad numérica india. El Kusha Ron lo define como cien mil millones (1011). Otras fuentes lo definen como 107. 

6. Kiashika: (sánscrito Kaushika) Nombre de Taishaku cuando era un brahmán, según el Daichido Ron, pero en este contexto parecería indicar su esposa o una consorte favorita. 

7. Fuyiwara no Sanehiori (900–970): Funcionario de la corte. Aparentemente decepcionado porque sus esperanzas de que su hijo Ioritada fuera nombrado Ministro de la Iz quierda no fueron cumplidas, guardó resentimiento contra el Príncipe Imperial Kaneakira, el hijo del décimo sexto Emperador Daigo, quien sí logró ese puesto. 

8. Fuyiwara no Tokijira (871–909): Funcionario de la corte. A pesar de que fue Ministro de la Izquierda y tenía rango más alto que el Ministro de la Derecha, se puso celoso de Sugawara no Michizane, otro consejero del emperador Uda, cuando Michizane fue nombrado Ministro de la Derecha, pues Michizane era un hombre de aprendizaje y carácter superiores. Tokijira falsamente lo acusó ante el emperador, y como resultado Michizane fue desterrado a la parte más occidental de Japón, donde se murió en desesperación. 

9. Ema Niudo: Joyo Chikatoki, hijo de Joyo Mitsutoki y bisnieto de Joyo Ioshitoki (segundo regente del gobierno en Kamakura). Su padre Mitsutoki fue relegado a un lugar remoto llamado Ema en Izu debido a su supuesta traición contra el Regente Joyo Tokihiori. Junto con el perdón de Mitsutoki, a Chikatoki también le fue permitido servir al gobierno. 

10. Yivaka: Médico indio y budista devoto. Trató al Rey Bimbashara y al mismo Shakiamuni, y así ganó renombre. Sirvió como ministro del Rey Ayatashatru, y cuando el rey cayó enfermo de llagas virulentas, lo convenció para que reflexionara sobre su conducta malvada y que buscara las enseñanzas del Buda. 

11. Mioshogon: (sánscrito Shubhavyuha) Rey que aparece en el capítulo Mioshogonno (27°) del Sutra del Loto. Su esposa fue la Dama Yotoku, y sus dos hijos fueron Yozo y Yoguen. 

12. Shuddhodana: Rey de Kapilavastu en el norte de la India y padre del Buda Shakiamuni. Originalmente se oponía al deseo de su hijo de renunciar al mundo, pero cuando Shakiamuni regresó a Kapilavastu después de su despertar, Shuddhodana se convirtió a su enseñanza. 

13. Dandaka: Montaña en la región de Gandhara de la parte noroccidental de India. 

14. Cinco hombres: Los cinco ascetas. Antes de que Sha kiamuni lograra la iluminación, llevaron a cabo prácticas ascéticas con él. Sin embargo, cuando Shakiamuni cesó la práctica del asceticismo, pensaron que había abandonado su búsqueda y lo dejaron. Después de su iluminación, él fué al Parque del Venado, donde todavía estaban practicando austeridades, y les expuso las enseñanzas que llegaron a ser los sutras Agon. 15. Sutra del Loto, cap. 10. 

16. Ibid. 

17. Últimos quinientos años: El último de los cinco períodos de quinientos años que siguieron la muerte del Buda Sha kiamuni. Corresponde al principio del Último Día de la Ley. Según el Sutra Daiyuku, este período es uno de contienda y conflicto en el cual el budismo de Shakiamuni perecerá. 

18. La fuerza principal del enemigo: Principales enseñanzas budistas heréticas, o las doctrinas de las sectas Shingon, Nembutsu, Zen y Ritsu, que contradicen las enseñanzas expuestas en el Sutra del Loto. Sus doctrinas fueron refu tadas por Nichiren Daishonin con base en el Sutra del Loto. 

19. Esto se refiere a la vasta campaña de conquista que entonces estaba siendo desatada por el Imperio Mongol. La mayor parte del continente de Euroasia estaba bajo el gobierno o la influencia directa del imperio, que había sido fundado por Guenghis Khan. Su nieto Khubilai Khan emprendió masivos ataques navales contra el Japón en 1274 y 1281, pero no tuvo éxito. 

20. Ch’i-lin: Bestia imaginaria que aparece en las antiguas leyendas chinas. Se creía que aparecería para anunciar el advenimiento de un sabio y que tenía una apariencia parecida a la de un caballo de fuego. 

21. Según las antiguas leyendas chinas, cuando nace un sabio la planta de un pie lleva la marca del carácter “dos” y el otro la del carácter “cinco”. Esto se menciona en el comentario Cheng-i sobre el capítulo 63 del Shih Chi (Ex pedientes del Historiador). 

22. Exiliado dos veces: El Exilio a Izu, impuesto al Daisho nin desde mayo de 1261 hasta febrero de 1263, y el Exilio a Sado, que duró desde octubre de 1271 hasta marzo de 1274. 

23. Sutra del Loto, cap. 10. 

24. Daishin Ayari: Discípulo de Nichiren Daishonin, que nació en la Provincia de Shimosa, y que se cree era familiar de la familia Sohia. Instruyó a los creyentes en Kamakura, y asumió la responsabilidad de guiarlos mientras el Daishonin estaba en exilio en la Isla de Sado. 

25. Sammi-bo y Soshiro: Sammi-bo fue uno de los prime ros discípulos del Daishonin. Nacido en la Provincia de Shimosa, era altamente estimado entre los seguidores del Daishonin por su gran aprendizaje y su habilidad en el debate. Ayudó a Nikko Shonin en los esfuerzos de propagación alrededor del área de Fuyi, pero después se volvió arrogante acerca de su conocimiento y renunció a su fe alrededor de la época de la Persecución en Atsujara. Poco se sabe acerca de Soshiro, pero muy probablemente era seguidor del Daishonin a quien luego traicionó. 


Antecedentes históricos: 

Este escrito fue dirigido a Shiyo Kingo el 15 de 113 septiembre de 1278, cuando Nichiren Daishonin te nía cincuenta y siete años de edad y estaba viviendo en el Monte Minobu. Shiyo Kingo había reportado que el Amo Ema ya no estaba disgustado con él y que le había conferido tierras más grandes. El Daishonin manifestó su placer al recibir esta noticia y alabó a Shiyo Kingo por su fe, la que le había permitido resistir y superar varios años de adversidad. Shiyo Kingo, un firme seguidor del Daishonin, era muy versado tanto en la medicina como en las artes marciales. El Amo Ema desaprobaba la fe de Kingo y, motivado por acusaciones falsas hechas contra Kingo por colegas celosos, le ordenó a que renunciara a su fe en las enseñanzas del Daishonin, o si no, sería trasladado a una provincia remota. En 1277, no obstante, Ema cayó enfermo, y el trata miento de Kingo lo curó. Ema renovó su confianza en él y, el año siguiente, le confirió un feudo mucho más grande. Este Gosho fue escrito en respuesta al informe de Shiyo Kingo de que sus circunstancias habían mejorado. En esta carta, Nichiren Daishonin primero que todo atribuye la buena fortuna de Kingo a su fe sin cera, la que le permitió desmentir los cargos falsos hechos en su contra y recuperar la confianza de su amo. Luego enfatiza la dificultad extrema de creer en el Sutra del Loto en el Último Día de la Ley y la inconmensurable buena fortuna que se obtiene de dicha creencia. Finalmente, a la luz del sutra, se refiere a su propia misión como “el enviado del Buda” de propagar la esencia del Sutra del Loto en el Último Día de la Ley. Promete que todos los que lo apoyan lograrán la iluminación junto con él. El Daishonin cita dos razones para decir que él es “como el enviado del Buda”. Una es que él ha cumplido la predicción del Sutra del Loto de que su devoto, en la edad después del fallecimiento del Buda, enfrentará persecuciones más severas que las de la época de Shakiamuni; será atacado con garrotes y espadas y exiliado más de una vez. La otra razón se basa en las predicciones de las escrituras de que cuando aparezca el sabio de la última edad, la guerra más grande jamás vista en el mundo se librará. Nichiren Daishonin concluye diciendo que las conquistas mongoles concuerdan con las descripciones en los sutras.

Goshos - Las Dos Clases de Enfermedades

 


Las enfermedades de los seres Humanos se pue den dividir en dos categorías generales, sien do la primera las enfermedades del cuerpo. Las aflicciones físicas constan de ciento un desordenes del elemento tierra, ciento un desequilibrios del elemento agua, ciento un alteraciones del elemento fuego y ciento unas desarmonías del elemento viento, para un total de cuatrocientos cuatro males.1 Estas enfermedades se pueden curar con las medicinas prescritas por médicos hábiles, tales como Yisui, Rusui,2 Yivaka3 y Pien Ch’ueh.4 La segunda categoría abarca las enfermedades de la mente. Estas enfermedades surgen de los tres venenos de la avaricia, la ira y la necedad, y son de ochenta y cuatro mil clases.5 Únicamente un Buda puede curarlas, así que están fuera del alcance de los poderes curativos de las dos deidades brahmanes6 y de los tres ascetas,7 sin mencionar los de Shen Nung y Juang Ti.8 Las enfermedades de la mente varían mucho en cuanto a su gravedad. Los tres venenos y sus ochenta y cuatro mil variaciones que afligen a los mortales comunes de los seis senderos pueden ser tratados por el Buda de las sectas Kusha, Yoyitsu y Ritsu, que se derivan de la enseñanza Tripitaka9 del Hinayana. Sin embargo, si uno trata de usar las enseñanzas del hinayana para curar los tres venenos y sus ochenta mil enfermedades que resultan de transgredir las enseñanzas de los sutras del Mahayana, tales como los sutras Kegon, Jannia y Dainichi, estas enfermedades, al contrario, simplemente se agravarán aún más y nunca serán curadas. Pueden ser tratadas únicamente con las enseñanzas del Mahayana. Además, si uno intenta usar los sutras Kegon, Jannia y Dainichi o las enseñanzas Shingon y Sanron para curar los tres venenos y sus ochenta mil aflicciones que surgen cuando los practicantes de los varios sutras del Mahayana se oponen al Sutra del Loto, estas enfermedades se tornarán aún más graves. 

Por ejemplo, las llamas emitidas por la madera que se está quemando, o por el carbón, fácilmente pueden ser extinguidas con agua, pero al contrario un incendio producido por aceite que se está quemando arderá más intensamente, las llamas se elevarán aún más alto si uno vierte agua sobre él. Las epidemias que han estado haciendo estragos en el Japón desde el año pasado no se pueden clasificar entre las cuatrocientos cuatro enfermedades del cuerpo. Por eso, están fuera del alcance de los poderes curativos de Jua T’o10 y Pien Ch’ueh. Ni corresponden a cualquiera de las ochenta y cuatro mil aflicciones que pueden ser tratadas con las enseñanzas del hinayana o del Mahayana provisional. Por esa razón, las oraciones ofrecidas por los sacer dotes de las sectas basadas en estas enseñanzas no solamente no ponen fin a las epidemias, sino que las agravan aún más. Incluso si las epidemias disminuyeran este año, seguramente estallarán en los años venideros. Probablemente terminarán solamente después de que algo terrible haya ocurrido. El Sutra del Loto declara: “Si prosiguen la senda de la medicina y tratan las enfermedades de acuerdo con las prescripciones, solamente procurarán producir complicaciones adicionales, o quizás provocarán incluso la muerte. [...] Sus enfermedades recrudecerán”.11 El Sutra del Nirvana manifiesta: “En la época del Rey Ayatashatru de Rayagrija [...] furúnculos irrumpieron por todo su cuerpo [...] [El rey dijo:] ‘Estos furúnculos tienen un origen espiritual, y no surgen de la desarmonía de los cuatro elementos. Aunque la gente diga que existe un médico que puede curarlos, eso no es posible’”. Miao-lo dice: “Los sabios pueden ver los augurios y lo que predicen, al igual que las serpientes conocen los hábitos de las serpientes”.12 Las epidemias actuales son como los furúnculos virulentos del Rey Ayatashatru, que no podían ser curados por ninguna otra persona que no fuera el Buda. Pueden ser erradicadas únicamente por medio del Sutra del Loto. 

 Yo, Nichiren, me enfermé de diarrea el décimo tercer día del duodécimo mes del año pasado, y hasta el tercer o cuarto día del sexto mes de este número exacto, sino muchos. año, se hizo más frecuente cada día y se agravó mes tras mes. Justo cuando estaba pensando que debía ser mi karma inmutable [morir en esa época], usted me envió una medicina excelente. Después de tomarla, mis síntomas han disminuido sostenidamente y ahora tienen una mera fracción de su anterior intensidad. Me pregunto si el Señor Buda Shakiamuni podría haber entrado a su cuerpo para ampararme, o quizás los Bodisatvas de la Tierra me han conferido la buena medicina de Miojo-rengue kyo. Chiku-bo13 le explicará todo esto en más detalle. Postdata: Su mensajero llegó alrededor de la Hora del Perro (7:00–9:00 p.m.) el día veinticinco de este mes. Las cosas que usted me ha enviado son demasiadas como para contarlas. Por favor transmita mi aprecio al Amo Toki por su ofrenda de la túnica de verano. También por favor dígale a su esposa cuánto pesar me causa el fallecimiento de su abuelo. Con mi profundo respeto, Nichiren El vigésimo sexto día del sexto mes 


Notas: 

1. Tierra, agua, fuego y viento se consideraban los elementos que constituyen todas las cosas, según la antigua creencia india. En términos del cuerpo humano, la tierra corresponde a la carne, los huesos, la piel y el cabello; el agua, a la sangre y el sudor; el fuego, a la temperatura del cuerpo; y el viento, a la función de respirar. “Ciento uno” en cada caso aquí no necesariamente indica un número exacto de enfermedades sino simplemente muchas. 

2. Yisui y Rusui: Padre e hijo, ambos excelentes médicos, mencionados en el Sutra Konkomio, quienes vivieron hace incontables eones. En determinado momento, una epidemia estalló y se propagó por todo el país. Yisui era demasiado viejo como para ofrecer tratamiento médico, pero Rusui perfeccionó las artes médicas, y, tomando el lugar de su padre, salvó a la gente de los estragos de la epidemia. 

3. Yivaka: Médico indio y budista devoto. Trató al Rey Bimbashara y al mismo Shakiamuni, y así ganó renombre. Sirvió como ministro del Rey Ayatashatru, y cuando el rey cayó enfermo de virulentas llagas, lo convenció a que reflexionara sobre su conducta malvada y que buscara las enseñanzas del Buda. 

4. Pien Ch’ueh: Médico del período de Primavera y Otoño (722–481 A.C.) en la China. Durante su niñez, estudió las artes médicas y se dice que tenía habilidad para tratar casi cualquier clase de enfermedad. 

5. Ochenta y cuatro mil clases: Aquí, no representa un 108 

6. Dos deidades brahmanes: Shiva y Vishnu. 

7. Tres ascetas: Kapila, Ulaka y Rishaba. Kapila fue una figura legendaria que se dice fue el fundador de la escuela Samkhia, una de las seis escuelas del brahmanismo en la India antigua. Uluda (o Kanada) fue un fundador de la es cuela Vaisheshika, otra de las seis escuelas. Las enseñanzas de Rishaba se dice que abrieron el camino para el jainismo. 

8. Shen Nung y Juang Ti: Dos de los Tres Gobernantes, idea les y legendarios gobernantes de la antigua China. También se dice que tenían habilidad en asuntos médicos, y eran reverenciados como las deidades patrones e inventores de la medicina, según el Shih Chi (Registros del Historiador). 

9. Enseñanza Tripitaka: Una de las cuatro enseñanzas de doctrina, una clasificación de las enseñanzas del Buda Sha kiamuni formulada por T’ien-t’ai. La enseñanza Tripitaka consiste en las tres divisiones del canon budista: sutras, normas de disciplina y tratados doctrinales. Las enseñanzas de esta categoría tienen como objetivo el despertar a la gente a los sufrimientos del nacimiento y la muerte en el mundo tripartito, e instan al practicante a que se libre del deseo y del apego para escapar del ciclo del renacimiento. 

10. Jua Ti: Médico del Jan Posterior (25–220), que se dice era especialmente hábil en la cirugía. Cuando la acupun tura y la medicina resultaban ineficaces, le suministraba narcóticos al paciente y llevaba a cabo la cirugía. Ideó un sistema de ejercicios físicos que él mismo practicaba. Como resultado, se dice que era activo y vigoroso incluso a la edad de cien años. 

11. Sutra del Loto, cap. 3. 

12. Jokke Mongu Ki, vol. 9. 

13. Chikugo-bo (1245–1320): Nichiro, uno de los seis discípulos principales de Nichiren Daishonin. Nacido en la Provincia de Shimosa, se convirtió a las enseñanzas del Daishonin junto con su padre, y recibió la tonsura bajo su tío, Nissho, otro de los seis discípulos principales. Fue encarcelado en la época de la Persecución de Tatsunokuchi, y recibió el “Gosho Tsuchiro” (Carta al Sacerdote Nichiro en la Cárcel) del Daishonin. 


Antecedentes históricos: 

Nichiren Daishonin escribió esta carta en Monte Minobu a Shijo Kingo en Kamakura el 26 de junio de 1278, cuando tenía cincuenta y siete años. Shijo Kingo fue un seguidor devoto del Daishonin y un samurai que estaba al servicio de la familia Ema, una rama del clan Joyo. Kingo era bien versado tanto en la práctica de la medicina como en las artes marciales. Esta carta transmite el aprecio del Daishonin por la medicina que Shijo Kingo le había prescrito y le había enviado, junto con otras ofrendas. La vida del Daishonin en Minobu no era fácil de manera alguna. Los inviernos eran espantosamente fríos, y su refugio era inadecuado. La comida representaba otro problema. Siguiendo la costumbre de los monjes budistas de la época, el Daishonin se abstenía de comer pescado y carne, y la comida suministrada por sus discípulos y creyentes no brin daba toda la nutrición que él necesitaba. Además, durante casi toda la primera mitad del año 1278, sufrió de una diarrea debilitante y crónica. Dice en una carta dirigida a Shijo Kingo en octubre de 1278: “Yo, Nichiren, no soy tan saludable como otros, y asimismo moro en este remoto bosque montañoso. Este año fue especialmente difícil, con epidemias y hambruna generalizadas en la primavera y el verano, las que recrudecieron en el otoño y en el invierno. Mi enfermedad empeoró de nuevo, también, pero usted me prescribió varias medicinas y me las envió junto con ropa de seda acolchada. Gracias a sus remedios, mejoré paulatinamente; ahora me he recuperado y me siento mucho mejor que antes”. En esta carta, Nichiren Daishonin se refiere a dos clases de enfermedades: las del cuerpo, que surgen primordialmente de causas físicas, y las enfermedades de la mente, que surgen de la falsa ilusión y de los deseos mundanos. Él explica que las enfermedades del cuerpo se pueden curar por médicos con suficiente habilidad, pero no así las enfermedades de la mente; solamente el budismo proporciona remedio para tales trastornos. También atribuye las epidemias que por esa época estaban haciendo estragos en el Japón a la calumnia contra el Sutra del Loto. Dice que ni las enseñanzas del hinayana ni las del Mahayana provisional podrán contenerlas. Sólo la fe en el Sutra del Loto erradicará la calumnia de la gente y eliminará su sufrimiento.

Gosho - Virtud no Reconocida y Recompensa Manifiesta

 


No hay cualidad más despreciable que puede tener una persona que la deslealtad. Puesto que su hermano mayor y su hermano menor, por su propia cuenta, se han convertido en enemigos del Sutra del Loto y han abandonado a usted, son ellos los desleales, y usted no tiene la culpa. Pero si usted por negligencia desatiende a las esposas de ellos, indudablemente estará actuando de manera desleal. Si su feudo le fuere agrandado, suministre sustento para ellas de sus propios abastecimientos, sin escatimar esfuerzos para asegurar su bienestar. Únicamente al hacer eso, recibirá sin falta protección por parte de sus padres fallecidos, y las oraciones de Nichiren también serán respondidas. No importa cuáles defectos exhiban las esposas de sus hermanos, no les preste atención. Siendo las cosas como son, creo que si usted simplemente se comporta como le aconsejo, sus tierras le serán ampliadas aún más, y se ganará la confianza de otras personas. Como a menudo he dicho, la virtud no reconocida conduce a recompensa manifiesta. A pesar de que todos sus compañeros samurái lo han calumniado ante su amo, y él mismo creyó que las acusaciones eran ciertas, debido a que usted por varios años ha abrigado honestamente el fuerte deseo de lograr la salvación de su amo en su próxima vida, usted ha podido recibir este beneficio. Y éste es solamente el comienzo: convénzase de que su gran recompensa está aún por venir. De nuevo: tiene que mantenerse en buenos términos con los otros creyentes, ni viendo, ni oyendo ni señalando cosa alguna acerca de ellos que le pue da desagradar. Debe mantener la calma y continuar ofreciendo oraciones. Lo que he mencionado arriba no es meramente mi propia opinión. Es el corazón de los tres mil volúmenes de los escritos exteriores1 y los cinco mil volúmenes de las escrituras interiores.2 

Con mi profundo respeto, Nichiren 

El día veintitrés del cuarto mes 


Notas: 

1. Escritos exteriores: Escrituras no budistas, tales como las enseñanzas del brahmanismo o el confucianismo. 
2. Escrituras interiores: Los sutras budistas. 


Antecedentes históricos: 

Se cree que esta carta fue escrita a Shiyo Kingo en el cuarto mes del primer año de Koan (1278), mientras el Daishonin estaba viviendo en el Monte Minobu. Ésta sugiere que la situación de Kingo había comenzado a mejorar. En el décimo mes del mismo año sus tierras le fueron aumentadas. Al seguir los consejos del Daishonin, el samurái pudo recuperar la confianza y el favor de su amo, reparando la brecha que los había dividido desde 1274. Puesto que sólo queda un fragmento de este Gosho, el contenido de la porción precedente es desconocido. Sin embargo, aquí parece que los hermanos de Kingo habían renunciado su fe en el Sutra del Loto y también habían abandonado sus obligaciones domésticas, así que el Daishonin anima a Kingo a suministrar sustento para sus esposas. Dice que tal conducta no solamente es honorable y apropiada en sí misma, sino que le que ganará el respeto de otros. En seguida, citando un dicho bien conocido: “La virtud no percibida trae recompensa visible”, el Daishonin declara que los beneficios que Kingo ha recibido son el resultado de su fe firme, y que el supremo beneficio de la iluminación también se manifestará. Concluye animando a Shiyo Kingo a ignorar los defectos de otros creyentes y a mantener buenas relaciones con ellos.

Gosho - Respuesta a un Creyente

 


Acabo de recibir su carta. considerando cómo los desastres han ocurrido uno tras otro después del exilio de Nichiren,1 ¿se atreverían ellos a intentar continuar persiguiéndonos? Siento que ya no lo harán, pero las personas que están al borde de la ruina son capaces de cualquier cosa. Si alguna persecución estuviera por ocurrir, seguramente habría augurios. Aunque yo fuera exiliado nuevamente, ello ocasionaría diez mil millones de veces mayor buena fortuna que si mis enseñanzas fueran aceptadas. El siguiente exilio sería el tercero. Si esto ocurriera, el Sutra del Loto nunca podría acusarme de ser un devoto cobarde. Yo bien podría convertirme en el heredero de los beneficios de Shakiamuni, de Tajo y de todos los otros Budas de las diez direcciones, así como de los innumerables Bodisatvas de la Tierra. ¡Qué maravilloso sería si esto llegara a ocurrir! Seguiré el camino de Sessen Doyi y viviré como lo hizo el Bodisatva Fukio. En comparación con tal vida, ¡cuán miserable y carente de significado sería el caer víctima de una epidemia o simplemente morir de vejez! Preferiría mucho sufrir la persecución del gobernante de este país por causa del Sutra del Loto, y así liberarme de los sufrimientos del nacimiento y de la muerte. Entonces, podría probar las promesas que la Diosa del Sol, Hachiman, los dioses del sol y de la luna, Taishaku y Bonten hicieron en presencia del Buda. Sobre todo, les urgiré a proteger a cada uno de ustedes. Si usted continúa viviendo como lo está haciendo ahora, no hay duda que está practicando el Sutra del Loto las veinticuatro horas del día. Considere el servicio a su amo como la práctica del Sutra del Loto. [El Hokke Guengui señala exactamente este punto cuando declara:] “Ningún asunto de la vida o del trabajo es de manera alguna diferente de la realidad fundamental”.2 Entiendo perfectamente lo que usted dijo en su carta. 

Con mi profundo respeto, Nichiren 

El undécimo día del cuarto mes. 


Notas: 

1. El gobierno en Kamakura exilió a Nichiren Daishonin a la Península Izu de mayo de 1261 a febrero de 1263 y luego a la Isla Sado de octubre de 1271 a marzo de 1274. Según los sutras, las ofensas contra la Ley Verdadera y la persecución de su devoto provocarán desastres tales como terremotos, inundaciones, sequías, hambrunas, incendios y las otras calamidades que estaban azotando a Japón en esa época. Además, la invasión extranjera y los disturbios internos se agregaban a la agitación social, exactamente como el Daishonin lo había predicho en su tratado, “Rissho Ankoku Ron”. 

2. Un comentario en el Jokke Guengui Vol. 1 de T’ien-t’ai sobre un pasaje del capítulo Josshi Kudoku (19°) del Sutra del Loto que reza: “Y lo que él predique según su comprensión nunca contradirá la verdad. Todos los asuntos que él predique relacionados con el aprendizaje, el gobierno, el lenguaje y la vida cotidiana concordarán con la Ley Verdadera”. Antecedentes históricos: Se cree que esta carta fue escrita en Minobu en abril de 1278, cuando Nichiren Daishonin tenía cincuenta y seis años de edad, pero la fecha exacta y el destinatario no se saben con certeza. A juzgar por su contenido, es posible que fuera escrita a Shiyo Kingo, uno de sus más fervientes seguidores que vivía en Kamakura. En ese entonces, Shiyo Kingo estaba en una situación precaria. Su amo y sus compañeros guerreros en la mansión le mostraban abierto resentimiento por su fe en las enseñanzas del Daishonin. Sin embargo, él mantuvo su fe con denodada firmeza a pesar de los grandes peligros que lo acechaban. En la primera parte, Nichiren Daishonin expresa que está dispuesto a afrontar cualquier persecución como el devoto del Sutra del Loto. En la última parte, alienta a sus seguidores, diciendo que no importa qué obstáculos pueda encarar una persona, no hay vida más afortunada y significativa que la dedicada al Sutra del Loto. También enseña que el trabajo y la fe no son dos cosas separadas: que empeñarse en los asuntos de la vida cotidiana con base en la fe es, en sí misma, la práctica budista. En otras palabras, la fe no existe separada de la vida diaria, sino que se revela en el reino de los asuntos mundanos.

Gosho - Sobre adherirse a las enseñanzas correctas

 


Lo que llevó al estallido de disensión entre las enseñanzas budistas, y presagios de confusión para la nación. Ninguna de las palabras de los sabios debe ser escuchada. Cada crítico habla despectivamente de Nichiren, afirmando que las escuelas de la Palabra Verdadera y del Sutra del lotoel monte Hieiel Tō-ji, el Onjō-ji y los templos de Nara representan las enseñanzas correctas a las que se adhieren todos, desde el gobernante hasta la gente común, por igual. 
Exigen saber lo que puedo decir al afirmar que ahora estoy estableciendo la superioridad relativa de las enseñanzas budistas por primera vez, y al hablar en contra de las enseñanzas de JikakuChishō y Kōbō. [Y me preguntan si me he propuesto crear] enemigos poderosos a propósito . . .


Antecedentes historicos: 

La fecha en que Nichiren Daishonin escribió esta carta no está clara, ya que solo se conserva este fragmento al que le faltan tanto el principio como el final. Sin embargo, por su contenido, se considera que fue escrito a finales de la era Bun'ei (1264-1275), o después. El Daishonin describe a aquellos que lo culpan por aclarar la clasificación de las enseñanzas budistas y por hablar en contra de los maestros budistas venerados por la sociedad contemporánea.





Gosho - Sobre el encuentro con el difunto sacerdote laico de Saimyō-ji

 


Citando varios templos, y declarando que la gente había sido inducida a abandonar su apoyo a los templos de las escuelas más antiguas en todo Japón [y cambiar su lealtad a las escuelas recién establecidas]. Esto había sido causado por el diablo celestial. Todo esto se lo expliqué cuando me reuní con el difunto sacerdote laico de Saimyō-ji. Y también me referí a mi trabajo "Sobre el establecimiento de la enseñanza correcta para la paz de la tierra". En suma, la escuela Zen y la escuela Nembutsu en todo Japón...
Antecedentes historicos:

Falta el texto que precede y sigue a este fragmento de una carta, pero una opinión sugiere que Nichiren Daishonin lo escribió en Kamakura en 1269. El Daishonin se refiere al contenido de una reunión que tuvo con el sacerdote laico del templo Saimyō-jiHōjō Tokiyori, el regente retirado que hasta su muerte en 1263 fue el líder efectivo del shogunato Kamakura. Este fragmento se refiere a la refutación de la escuela Zen, cuya enseñanza el Daishonin considera como obra del demonio celestial. Tokiyori construyó el templo Kenchō-ji en Kamakura e hizo que Dōryū, un sacerdote zen de China, lo presidiera. Este fragmento contiene la única referencia entre todos los escritos del Daishonin de su encuentro con Hōjō Tokiyori.

Gosho - Carta a Misawa

 


Por favor, dígale a la gente de suruga que deben unirse firmemente en la fe.1 He recibido sus ofrendas de cien naranjas, quelpo, ova verde, ogo2 y otros comestibles que usted se tomó la molestia de enviarme a este remoto lugar montañoso. También he recibido el manto acolchado hecho por Utsubusa-no-ama.3 He leído su carta muy atentamente. Aunque las personas que estudian el budismo son más numerosas que las partículas de polvo de la tierra, los que llegan a ser Budas son en realidad menos que el número de partículas de polvo que se pueden colocar sobre una uña. Esto el Señor Buda Shakiamuni lo aclara en el Sutra del Nirvana. Al leerlo, me pregunté por qué debería ser tan difícil, pero después de pensar en ello, me di cuenta de la respuesta más plausible. Aunque uno estudie el budismo, es difícil practicarlo correctamente debido a lo tonta que es la mente de uno, o porque, aun cuando uno sea sabio, sigue a un maestro malvado y no se da cuenta de que está siendo mal guiado. Es más, aunque uno encuentre un buen maestro y el sutra de la verdadera enseñanza y así aprenda la Ley Verdadera, en el momento en el que uno resuelva librarse de los sufrimientos del nacimiento y de la muerte y lograr la budeidad, inevitablemente se encontrará con los tres obstáculos y los cuatro demonios, tan seguramente como la sombra sigue al cuerpo y como la lluvia es acompañada por las nubes. Aunque uno logre superar los primeros seis, si es derrotado por el séptimo, no podrá convertirse en un Buda. Vamos a dejar de lado los primeros seis por ahora. El séptimo es causado por el Demonio del Sexto Cielo. Cuando un mortal común en el Último Día de la Ley está listo para lograr la budeidad, habiendo comprendido el verdadero significado de todas las enseñanzas del Buda y habiendo entendido la profunda enseñanza del Maka Shikan,4 este demonio se sorprende mucho. Él dice a sí mismo: “Esto es muy fastidioso. Si permito que esta persona se quede en mi dominio, no sólo se librará de los sufrimientos del nacimiento y la muerte sino que guiará a otros a la iluminación también. 

Además, se apoderará de mi reino y lo convertirá en una tierra pura. ¿Qué debo hacer?” Luego el demonio llama a todos sus subalternos del mundo tripartito del deseo, la forma y la carencia de forma y les dice: “Cada uno de ustedes vayan y hostiguen a ese devoto, de acuerdo a sus respectivas habilidades. Si no pueden hacer que abandone su práctica budista, entonces entren en las mentes de sus discípulos, de sus patrocinadores y de la gente de su tierra y traten de esa manera de convencerlo o amenazarlo. Si estos intentos también son infructuosos, yo mismo bajaré y entraré en la mente y en el cuerpo de su soberano para perseguir a ese devoto. ¿Cómo podemos nosotros, todos juntos, fallar en evitar que logre la budeidad? Yo, Nichiren, he estado consciente de todo esto por mucho tiempo, y por eso sé qué tan difícil es que un mortal común en el Último Día se convierta en un Buda en esta vida. Los sutras describen en muchos pasajes cómo el Buda Shakiamuni logró la iluminación, y los obstáculos que sufrió a manos del Demonio del Sexto Cielo parecen absoluta mente insoportables. Los actos endemoniados de Devadatta y del Rey Ayatashatru5 se debieron exclusivamente a las maquinaciones de ese demonio. El Sutra del Loto declara: “Puesto que el odio y los celos abundan incluso durante la vida del Buda, ¿qué tanto peor será en el mundo después de su fallecimiento?”6 Un mortal común como Nichiren no podría soportar ninguno de los sufrimientos del Señor Buda Shakiamuni ni siquiera por un solo día, ni tan siquiera por un solo momento, sin mencionar todas las diversas persecuciones que le sobrevinieron durante un período de más de cincuenta años. Lo que es más, se enseña que en el Último Día de la Ley, las persecuciones serán diez mil millones de veces mayores que las que ocurrieron en la época de Shakiamuni. Me pregunté cómo sería posible que yo las pudiera resistir. Se dice, sin embargo, que un sabio es capaz de predecir lo que ocurrirá en el futuro. Con respecto a los tres períodos del pasado, 97 el presente y el futuro, una comprensión del futuro es la señal de un verdadero sabio. Yo, Nichiren, tal vez no sea un sabio, pero he sabido por algún tiempo que en nuestra época el Japón causaría su propia ruina [por su apego a las enseñanzas heréticas]. Yo sabía que si me atreviera a decir esto abiertamente, entonces seguramente yo debía de ser el devoto del Sutra del Loto que el Buda profetizó que aparecería después de su muerte y que cumpliría cabalmente la enseñanza del Buda: “¿[...] qué tanto peor será después de su fallecimiento?” Pero si yo me mantuviera en silencio a pesar de saber lo que va a ocurrir en el futuro, sería condenado a nacer como mudo o tartamudo en existencia tras existencia. Yo mismo me convertiría en un gran enemigo del Señor Shakiamuni y un traidor del gobernante del Japón. 

Después de mi muerte, caería en la gran ciudadela del infierno de incesante sufrimiento. Por años, entonces, me he advertido continuamente a mí mismo que, aunque carezca de comida o de ropa, o que me reprendan mis padres, hermanos, maestros y amigos, o que el gobernante y toda la gente me persigan, si yo fuera a vacilar hasta en lo más mínimo debido a todo eso, habría sido mejor guardar silencio en primer lugar. Desde el pasado infinito, yo podría haberme encontrado con el Sutra del Loto varias veces y me habría dedicado de todo corazón a lograr la iluminación. Sin embargo, aunque yo podría haber sido capaz de aguantar una o dos dificultades menores, debía de haberme rendido frente a una sucesión de grandes obstáculos. En esta vida, yo sabía que si estaba verdaderamente resuelto a soportar las pruebas más duras, entonces tenía que proclamar la verdad abiertamente. Así lo hice, y me encontré con serias persecuciones7 una tras otra, tal y como lo predice el sutra. Ahora mi determinación es inflexible. Resuelto a aguantar cualquier dificultad, ahora he cumplido cabalmente la predicción del Buda, y no tengo duda [de que soy el devoto del Sutra del Loto]. Ahora estoy viviendo aquí en estas montañas y bosques desolados. Aunque usted abandonara su fe en el Sutra del Loto, ¿cómo podría yo considerar como extraños a los que, sea solamente por un día o por un momento, me han ayudado a sobrevivir? Nunca me ha importado lo que me suceda a mí personalmente. Prometí que, pase lo que pase, yo mantendría mi fe sin retroceder, y que si me convirtiera en un Buda, conduciría a todos ustedes a la iluminación. Ustedes tienen menos conocimiento del budismo que yo, y además, son laicos con tierras, familias y 98 vasallos. Por lo tanto, podría ser extremadamente difícil para ustedes sostener su fe por toda la vida. Es por eso que siempre les he dicho que debido a sus circunstancias, sería mejor fingir ignorancia de esta enseñanza. Sin importar lo que pueda ocurrir en el futuro, tengan confianza de que nunca los abandonaré ni los descuidaré. En cuanto a mis enseñanzas, considere las de antes de mi exilio a Sado como equivalentes a las enseñanzas del Buda anteriores al Sutra del Loto. Yo había pensado que si el gobernante de este país deseara gobernar bien, llamaría a todos los sacerdotes de la secta Shingon a un debate abierto conmigo, y que, en esa ocasión, yo revelaría por primera vez la verdadera enseñanza de suprema importancia. Antes de mi exilio, no revelé esta enseñanza ni siquiera a mis discípulos por temor a que si se la dijera, aun en secreto, podrían revelarla inadvertidamente a los sacerdotes del Shingon, quienes entonces evitarían el debate. Es por eso que me abstuve de revelar la verdadera enseñanza a todos ustedes también. Luego, en la noche del duodécimo día del noveno mes del octavo año de Bun’ei (1271), casi me deca pitan en Tatsunokuchi. Desde ese momento, sentí gran lástima por mis seguidores porque todavía no les había revelado la verdadera enseñanza a ninguno de ellos. Con esto en mente, transmití en secreto mi enseñanza a mis discípulos desde la provincia de Sado. Después de la muerte del Buda, los gran des eruditos y maestros del budismo, tales como Majakashiapa, Ananda, Nagaryuna, Vasubandhu, T’ien-t’ai, Miao-lo, Denguio y Guishin8 conocían esta enseñanza, pero la guardaron en su corazón y no la expresaron en palabras. La razón fue que el Buda les había prohibido propagarla, diciendo: “Después de mi muerte, no se debe revelar esta gran Ley hasta que llegue el Último Día de la Ley”.9 Yo, Nichiren, quizás no soy el enviado del Buda, pero mi aparición en este mundo coincide con la edad del Último Día. 

 Además, de forma totalmente inesperada, llegué a comprender esta enseñanza, la que ahora expongo para preparar el camino para un sabio.10 Con la aparición de esta enseñanza, todas las enseñanzas promulgadas por los estudiosos y maestros del budismo durante los Días Anterior y Medio de la Ley serán como estrellas después del amanecer o como un torpe aprendiz al lado de un diestro artesano. Se predice que una vez que esta Ley se revele en esta era, las imágenes del Buda así como los sacerdotes de los templos construidos en los Días Anterior y Medio perderán todo su poder de beneficiar a la gente, y solamente esta gran Ley se propagará por todo el mundo. Dado que todos ustedes tienen un vínculo con esta enseñanza, de ben sentirse tranquilos. Utsubusa recorrió una larga distancia para venir a visitarme a pesar de su edad avanzada, pero como me dijeron que era meramente una visita casual de regreso desde el santuario de sus ancestros, no quise recibirla, a pesar de que sentí gran lástima por ella. Si hubiera consentido que me visitara, le habría estado permitiendo cometer una ofensa contra el Sutra del Loto. La razón es que todos los dioses son súbditos, y el Buda es su amo. Visitar a su amo de regreso después de una visita a uno de sus súbditos es ir en contra incluso de las normas de cortesía de la sociedad. Además, Utsubusa es una monja, una seguidora del Buda. Ella debería honrar al Buda por encima de cualquier otra cosa. Debido a que ella cometió éste y otros errores también, rehusé recibirla. Ella no fue la única, sin embargo. Rehusé recibir a muchos otros que vinieron a visitarme de regreso desde las aguas termales en Shimobe.11 Utsubusa tiene la misma edad que tendrían mis padres. Siento mucho haberla decepcionado, pero quiero que ella entienda este punto. Después de que usted vino aquí a verme el año antepasado, me dijeron que usted estaba enfermo, no sé si era la verdad, y yo quería enviar a un mensajero a preguntar por de usted. Sin embargo, mis discípulos me dijeron que aunque entendían bien cómo me sentía, me aconsejaron en contra de ello, puesto que usted podría quedar mal ante la socie dad. Por eso, abandoné la idea, reconociendo que así es el mundo. Yo pensaba que si usted estuviera realmente enfermo me informaría, ya que usted siempre ha sido sincero y fiel. Sin embargo no supe de usted, así que yo mismo intencionalmente me abstuve de preguntar por usted, aunque he estado inquieto y preocupado por usted todo este tiempo. La mutabilidad es la característica de todas las co sas, pero el año pasado y este año también el mundo ha cambiado tanto que temí no poder volver a verlo. Justo cuando estaba anhelando oír de usted, llegó su carta. Nada podría haberme dado más gusto. Por favor dígale a la Dama Utsubusa acerca de todo lo que he escrito aquí. Quisiera explicar más sobre mi enseñanza, pero esta carta es ya demasiado larga. 

Antes mencioné las sectas Zen, Nembutsu y Ritsu. Sin embargo, de las muchas sectas del budismo, el Shingon es la mismísima enseñanza que trajo la ruina sobre la China, y destruirá también al Japón. Seis sacerdo tes, Shan-wu-wei, Chin-kang-chih y Pu-k’ung de la China, y Kobo, Yikaku y Chisho del Japón, no solamente estuvieron confundidos respecto a la superioridad relativa del Sutra del Loto y de los tres sutras de Dainichi,12 sino que los primeros tres hicieron falsos objetos de veneración13 que representaban a los dos mundos y engañaron a la gente para que creyeran que estos mándalas se habían originado en la India. Siendo engañados de esa manera, los últimos tres sacerdotes aprendieron las doctrinas del Shingon, las trajeron al Japón y las difundieron por todo el país, desde el gobernante hasta la gente del común. El Emperador Jsüan-tsung de la China perdió su imperio debido a las doctrinas del Shingon, y nuestro país también va sostenidamente en declive. El octogésimo segundo emperador jubilado, Gotoba,14 fue despojado de su poder por el gobierno de Kamakura a pesar del juramento del Bodisatva Jachiman15 de proteger a cien sucesivos gobernantes. Este infortunio únicamente fue el resultado de las oraciones ofrecidas por los eminentes sacerdotes que siguieron a los tres sacerdotes del Shingon, Kobo y los otros, en nombre de la corte imperial. Estas malvadas oraciones “se devolvieron a sus autores”.16 Debido a que el shogunato de Kamakura atacó la doctrina malvada del Shingon y a sus malvados hombres, podría haber gobernado nuestra tierra durante otras dieciocho generaciones, de acuerdo con el juramento del Bodisatva Hachiman. Sin embargo, ahora se ha recurrido a los hombres de la misma doctrina malvada a la que antes se oponía. Por ende, como el Japón ya no tiene un gobernante digno de protección, Bonten, Taishaku, los dioses del sol y de la luna y los Cuatro Reyes Celestiales han respondido a esta transgresión ordenando a un país extranjero a que invada el Japón.17 También han despachado al devoto del Sutra del Loto como su enviado. El gobernante, sin embargo, no hizo caso a sus advertencias. Al contrario, se pone al lado de los perversos sacerdotes, creando así caos en el reino religioso así como en el secular. Como resultado, se ha convertido en un enemigo formidable del Sutra del Loto. Y como sus transgresiones han continuado por mucho tiempo, este país está al borde de la ruina. La epidemia actual no es ni más ni menos que el augurio de la derrota en una gran guerra futura. ¡Qué lamentable! ¡Qué trágico! 

Nichiren El vigésimo tercer día del segundo mes 


Notas: 

1. Es un poco insólito que una exhortación de este tipo aparezca al mismo comienzo de un Gosho. Nichiren Daishonin podría haber querido destinarlo a una posdata, pero lo colocó aquí debido a la falta de espacio al final del Gosho. 
 2. Ogo: Una clase de alga marina de color verde oscuro que se ve como cabello largo y despeinado. 
3. Utsubusa-no-ama: Seguidora del Daishonin que vivió en Utsubusa en el Distrito Ijara de la Provincia de Suruga. Se dice que era una familiar de Misawa. 
4. Aquí, “el verdadero significado de todas las enseñanzas del Buda” y “la profunda enseñanza del Maka Shikan” se refieren a la fe y práctica de Nam-miojo-rengue-kyo de las Tres Grandes Leyes Secretas. 
5. Devadatta trató de aplastar a Shakiamuni al dejar caer una piedra desde la cima de un precipicio, el Rey Ayatashatru intentó matarlo al provocar una estampida de elefantes borrachos, etc. 
6. Sutra del Loto, cap, 10. 
7. Serias persecuciones: Intentos para silenciar al Daishonin. Las más importantes son el ataque en Matsubagahiatsu el 27 de agosto de 1260; el Exilio a Izu, desde mayo de 1261 hasta febrero de 1263; la Persecución de Komatsubara el 11 de noviembre de 1264; la Persecución de Tatsunokuchi el 12 de septiembre de 1271; y el Exilio a Sado, desde octubre de 1271 hasta marzo de 1274. 
8. Guishin (781–833): El primer sacerdote jefe de Enriaku yi, el templo principal de la secta japonesa Tendai. Recibió la transmisión a manos de Denguio, el fundador de la secta. Cuando Denguio viajó a la China en 804, Guishin lo acompañó como su intérprete y en 827 estableció un centro de ordenación Majahiana en el Monte Hiei para cumplir los deseos de Denguio. 
9. Ésta no es una cita exacta del Sutra del Loto sino un parafraseo de lo que enseñó el Buda en el sutra.
10. Sabio: Aquí se refiere al Bodisatva Yoguio, a quien el Buda encargó la misión de propagar la Ley Mística en el Último Día de la Ley, como dice el capítulo Yinriki (21°) del Sutra del Loto. En varios de sus escritos, el Daishonin se refiere humildemente a sí mismo como el predecesor del Bodisatva Yoguio. 
11. Shimobe: Un lugar situado al noreste de Minobu donde vivió el Daishonin, en la actual Prefectura Iamanashi. 
12. Los tres sutras del Dainichi: Las tres escrituras básicas del budismo esotérico. Son los sutras Dainichi, Kongocho y Soshitsuyi. 
13. Objetos de veneración: Referencia al mándala del Mundo del Vientre y al mándala del Mundo Diamantino. El mándala del Mundo Diamantino, basados en el Sutra Kongocho, ilustra el Mundo Diamantino que representa la sabiduría del Buda Dainichi, mientras el mándala del Mundo del Vientre, basado en el Sutra Dainichi, representa el principio fundamental del universo, es decir, el cuerpo Dharma del Buda Dainichi. 
14. Gotoba (1180–1239): Emperador derrotado en 1221 en un intento por derrocar el shogunato de Kamakura, a pesar del hecho de que había ordenado a los sacerdotes del Shingon y Tendai que rezaran por su victoria. Fue exiliado a la isla de Oki. 
15. El Juramento de Bodisatva Jachiman: Oráculo que se 100 dice fue enviado por el bodisatva durante el reino del Em perador Jeizei (774–824), que protegería a cien sucesivos gobernantes de Japón. 
16. Sutra del Loto, cap. 25. El Daishonin cita este pasaje para indicar que el ex-emperador Gotoba sufrió la pérdida porque se fió del poder de las oraciones del Shingon. 
17. Esto se refiere a la invasión mongola a las islas sur occidentales del Japón en octubre de 1274, así como a la amenaza de los mongoles de otro ataque contra el Japón. 


Antecedentes históricos: 

Nichiren Daishonin escribió esta carta el 23 de febrero de 1278, el año antes de su inscripción del Gohonzon. La carta a veces se llama “Antes y Después de Sado”, porque menciona una diferencia marcada entre las enseñanzas que el Daishonin expuso antes de su exilio a la Isla de Sado y las que reveló durante y después de ese incidente. Generalmente se cree que este Gosho fue dirigido a Misawa Koyiro, aunque según otra versión podría haber sido enviado a su nieto, Misawa Masajiro. En todo caso, el destinatario fue uno de los seguidores laicos del Daishonin que vivía en el Distrito Fuji en la Provincia de Suruga. No hay información detallada disponible sobre él. El contenido de esta carta sugiere que fue el amo de un feudo y que, como tal, evitaba la comunicación abierta con el Daishonin por temor a que el gobierno de Kamakura se enterara y que como consecuencia de ello ejerciera presión sobre él. Parecería que nunca fue tan devoto al Daishonin como lo fue Shiyo Kingo o los hermanos Ikegami. Sin embargo, el Daishonin siempre estaba preocupado por él y le dio cálido aliento en las pocas oportunidades que tuvo, mientras se abstenía de cualquier acción que pudiera causarle turbación a Misawa. En esta carta, también transmite su aliento para los otros creyentes por intermedio de Misawa. Nichiren Daishonin comienza esta carta reconociendo la recepción de ofrendas, y luego se concentra en la dificultad extrema de practicar correctamente el budismo. Aunque uno se encuentre con la Verdadera Ley y la aprenda, cuando está a punto de lograr la budeidad, los tres obstáculos y los cuatro demonios emergerán e intentarán impedir que lo haga. Las peores de estas obstrucciones son las persecuciones que el Demonio del Sexto Cielo inflige al devoto del Sutra del Loto. Citando el pasaje del capítulo Josshi (décimo) del Sutra del Loto: “Como el odio y los celos [hacia este sutra] abundan incluso durante la vida del Buda, ¿qué tanto peor será en el mundo después de su fallecimiento?” el Daishonin identifica este pasaje con las persecuciones que él mismo experimentó, así indicando que él es el devoto del Sutra del Loto en el Último Día de la Ley. Después de asegurar a Misawa que nunca lo abandonará no importa lo que pueda suceder, el Daishonin comenta: “En cuanto a mis enseñanzas, considere las de antes de mi exilio a Sado como equivalentes a las enseñanzas del Buda anteriores al Sutra del Loto”. Con eso quiere decir que no había revelado la enseñanza del objeto de veneración de las Tres Grandes Leyes Secretas, el propósito de su advenimiento en este mundo, sino hasta después de haber padecido la persecución de Tatsunokuchi el 12 de septiembre de 1271, y haber sido exiliado a Sado. Nichiren Daishonin estableció su budismo el 28 de abril de 1253. Pasó los dieciocho años desde ese momento hasta el Exilio a Sado en propagar Nam miojo-rengue-kyo en su capacidad transitoria como el Bodisatva Yoguio. 

Al experimentar la Persecución de Tatsunokuchi y el Exilio a Sado, cumplió la predicción del capítulo Kanyi (décimo tercer) del Sutra del Loto en el sentido de que los que propagan este sutra en el Último Día de la Ley serían atacados con espadas y garrotes y serían desterrados una y otra vez. Había comprobado ante el mundo que era el devoto del sutra. Por eso, descartó su estado transitorio como el Bodisatva Yoguio y reveló su ver dadera identidad como el Buda original del tiempo sin comienzo. En la isla de Sado, ahora en su capacidad como el Buda del Último Día de la Ley, Nichiren Daishonin comenzó a “transmitir en secreto” su verdadera enseñanza, la que no había transmitido antes de su exilio. Esta enseñanza se revela en sus dos escritos más importantes, “La Apertura de los Ojos”, completado en febrero de 1272, y “El Verdadero Objeto de Veneración”, escrito en abril del año siguiente. En esta “Carta a Misawa”, después de explicar la diferencia entre las enseñanzas anteriores y posteriores a Sado y animar a Misawa, el Daishonin explica que rehusó recibir a Utsubusa y a los otros que habían venido a visitarlo como idea de último momento de regreso después de haber hecho cosas sin relación alguna con el budismo verdadero. Los creyentes deben pensar, por encima de cualquier otra cosa, en el Buda original y sus enseñanzas. Que un creyente que había tenido fe por tanto tiempo como Utsubusa los relegue a una posición inferior equivale a una ofensa contra el budismo. La negación del Daishonin fue una expresión de su misericordia, porque al recibir a sus visitantes les hubiera permitido cometer esa falta de respeto. En muchos apartes del Gosho el Daishonin advierte estrictamente contra las ofensas, para que los creyentes puedan practicar correctamente. El Daishonin concluye denunciando la secta Shingon y a sus sacerdotes. Antes del Exilio a Sado, él principalmente refutó los errores de las sectas Zen, Nembutsu, y Ritsu. Durante y después de su exilio, sin embargo, escogió el Shingon como el blanco principal de sus ataques. Por esa época, el Japón enfrentaba la amenaza de otra invasión de los mongoles, y el gobierno de Kamakura había ordenado a los sacerdotes del Shingon que rezaran por la victoria. El Daishonin había criticado el Shingon antes, como una doctrina errónea que estaba arruinando la nación, pero esta vez además estaba ansioso por abrir el camino para el establecimiento del verdadero objeto de veneración.

Gosho - Los Tres Obstáculos y los Cuatro Demonios

 


Los dos Hombres que usted envió llegaron aquí, trayendo sus diversas ofrendas. También recibí un mensaje del sacerdote Nissho1 con respecto a su sinceridad. En esta carta deseo aconsejarle sobre lo que es lo más importante para usted. En los Días Primero y Medio de la Ley, el mundo no cayó en decadencia porque santos y sabios aparecieron con frecuencia, y los dioses celestiales protegían a la gente. Sin embargo, la gente en el Último Día de la Ley se ha vuelto tan codiciosa que los conflictos se desatan incesantemente entre el soberano y sus súbditos, entre los padres y los hijos, entre los hermanos mayores y los menores, y aún más entre personas que no tienen relación entre sí. Cuando dichos conflictos ocurren, los dioses abandonan el país y luego comienzan las tres calamidades y los siete desastres, hasta que uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis o siete soles aparezcan en el firmamento.2 Las plantas se marchitan y mueren, los ríos, tanto grandes como pequeños, se secan, la tierra se abrasa cual carbón encendido, y el mar se vuelve como aceite hirviendo. Al final, las llamas llenan la atmósfera, surgiendo del infierno de incesante sufrimiento y alcanzando el cielo de Brahma. Tal es la devastación que ocurrirá cuando el mundo llegue a su disolución final. Todos, ya sean sabios o ignorantes, lo consideran natural que los hijos obedezcan a sus padres, que los súbditos sean leales a su soberano y que los discípulos sigan a su maestro. Sin embargo, recientemente parece que la gente de nuestra época, embriagada por el vino de la avaricia, la ira y la necedad,3 traiciona habitualmente a su soberano, desprecia a sus padres y se mofa de sus maestros. 

 Usted debe leer repetidas veces la carta anterior4 en la que expliqué que por supuesto uno debe obedecer a sus padres tanto como a su maestro y a su soberano, pero si cometen maldades, el reprenderlos es en efecto ser leal a ellos. Recientemente su hermano mayor, Uemon no Sakan, fue desheredado nuevamente por su padre. Le dije a su esposa cuando vino a visitarme aquí que era inevitable que lo desheredaran de nuevo, y que debido a que la fe de usted era muy inestable, ella debería estar preparada para lo peor. Esta vez estoy seguro que usted abandonará su fe. Si lo hace, no tengo la más mínima intención de reprochárselo. De igual manera, tampoco me debe culpar a mí, Nichiren, cuando usted haya caído en el infierno. No es de modo alguno mi responsabilidad. Es un hecho innegable que el fuego puede reducir inmediatamente a cenizas un pastizal de hasta mil años de antigüedad, y que el mérito que uno ha adquirido durante más de cien años puede ser destruido con una sola palabra dicha con descuido. Su padre ahora parece haberse convertido en enemigo del Sutra del Loto, pero su hermano se convertirá ahora en uno de sus devotos.5 Usted, que solamente está interesado en asuntos del momento, obedecerá a su padre, y la gente ilusa, por consiguiente, elogiará a usted por su devoción filial. Munemori6 obedeció las órdenes tiránicas de su padre y finalmente fue decapitado en Shinojara. Shiguemori desobedeció a su padre y lo precedió en la muerte. ¿Cuál fue realmente mejor hijo? Si usted obedece a su padre, que es un enemigo del Sutra del Loto, y abandona a su hermano, que es un devoto de la enseñanza suprema, ¿está usted entonces siendo filial? En el análisis final, lo que debe hacer es resolverse a proseguir con firme determinación el camino del budismo exactamente como lo está haciendo su hermano. Su padre es como el Rey Mioshogon7 y ustedes dos hermanos son como los príncipes Yozo y Yoguen. La época es diferente pero el principio del Sutra del Loto permanece inalterado. Recientemente, Joyo Ioshimasa,8 el amo de la Provincia de Musashi, abandonó su vasto territorio y a sus numerosos súbditos para retirarse de todos los asuntos mundanos. Si usted se congracia con su padre sólo por el bien de su pequeño patrimonio personal, descuida su fe y cae en los malos estados de vida, no debe echar la culpa a mí, Nichiren. No obstante, a pesar de esta advertencia, siento que esta vez usted abandonará su fe. 

Digo esto por misericordia, porque usted ha sido fiel hasta ahora, pero puede caer en los malos estados de vida a pesar de su fe en el pasado. Si, por un chance entre cien o aun mil, se decidiera a seguir mi enseñanza, entonces enfréntese a su padre y dígale: “Debido a que usted es mi padre, por supuesto que debo obedecerle, pero como se ha convertido en enemigo del Sutra del Loto, no estaría cumpliendo mi deber filial con usted si lo obedezco en este asunto. Por ello, he decidido desobedecerlo a usted y seguir a mi hermano. Si lo deshereda, tenga presente que me está desheredando a mí al mismo tiempo”. Haga esto con corazón valiente, sin el menor temor. Es la falta de coraje la que impide que uno logre la budeidad, aunque haya profesado muchas veces la fe en el Sutra del Loto desde el pasado remoto. Definitivamente existe algo extraordinario en el flujo y reflujo de la marea, en la salida y puesta de la luna, y en la manera en que el verano, el otoño, el invierno y la primavera siguen su curso uno tras otro. Algo extraordinario ocurre también cuando una persona común logra la budeidad. En ese momento, invariablemente aparecerán los tres obstáculos y los cuatro demonios9, y los sabios se regocijarán mientras que los tontos retrocederán. He estado esperando durante mucho tiempo para decirle esto, ya sea a través de mi propio mensajero o de alguna otra forma. Por ello, agradezco profundamente que me haya enviado a estos mensajeros. Estoy seguro de que si usted estuviera a punto de abandonar su fe, no los habría enviado. Pensando que aún no es demasiado tarde, le escribo esta carta. De veras, lograr la budeidad es difícil, más difícil que la proeza de colocar una aguja en la cumbre del Monte Sumeru de este mundo y luego lanzar un hilo desde la cumbre del Monte Sumeru de otro mundo y hacerlo pasar por el ojo de esa aguja. Y esta hazaña es mucho más difícil si se debe realizar cuando hay que enfrentar viento en contra. 

El Sutra del Loto afirma: “Durante innumerables millones y millones de eones de inconcebible duración, raras son las veces cuando se ha escuchado este Sutra del Loto. Durante innumerables millones y millones de eones de inconcebible duración, raras son las veces cuando los Budas, los Reverenciados por el Mundo, predican este sutra. Por consiguiente, los que lo practican después de la muerte del Buda, al escuchar un sutra como éste, no deben tener duda alguna”. Este pasaje es extremadamente insólito aun dentro de los veintiocho capítulos del Sutra del Loto. Desde el capítulo Yo hasta el capítulo Josshi, los humanos, los seres celestiales, las cuatro clases de creyentes y las ocho clases de seres inferiores que estaban en la etapa de togaku10 fueron muchos, pero hubo un solo Buda, Shakiamuni. Por lo tanto, estos capítulos son más importantes [que las enseñanzas anteriores al Sutra del Loto] pero menos importantes [que los capítulos del Sutra del Loto que describen la ceremonia en el aire.] Los doce capítulos del Joto al Zokurui son los más importantes de todos, porque en presencia del Buda Shakiamuni apareció una torre adornada de muchos tesoros.11 Fue como si el sol hubiese salido frente a la luna. Todos los Budas del universo estaban sentados bajo los árboles, y parecía como si la luz de una fogata iluminara toda la hierba y los árboles del universo. Fue en este escenario que se expuso el pasaje citado arriba. El Sutra del Nirvana afirma: “La gente ha estado sufriendo desde hace incontables eones. Los huesos que cada individuo deja atrás durante un eón se apilan para formar un cúmulo tan alto como el Monte Vipula en Rayagrija, y la leche que mama es igual a las aguas de los cuatro océanos.12 La sangre que se derrama, y también las lágrimas que se vierten de pena por las muertes de los padres, hermanos, esposas, hijos y otros familiares, son más abundantes que la cantidad de agua de los cuatro océanos. Uno no podría contar el número de padres que ha tenido en sus pasadas existencias de vida aunque utilizara palitos de diez centímetros hechos de todas las plantas y árboles que crecen sobre la tierra”. Éstas son las palabras que el Buda pronunció tendiéndose en la arboleda en el último día de su vida terrenal. 

Debe usted concentrar en ellas su máxima atención. Significan que el número de padres que le dieron vida desde hace innumerables eones no se podrían contar incluso con palitos de diez centímetros hechos cortando todas las plantas y todos los árboles que crecen en todos los mundos de las diez direcciones. Así que usted ha tenido un sinnúmero de padres en existencias pasadas, pero jamás ha encontrado el Sutra del Loto durante ese tiempo. Al considerar eso, vemos que es fácil tener padres, pero muy difícil encontrar el Sutra del Loto. Si ahora usted desobedece las palabras de un padre, lo cual se consigue fácilmente, y sigue a un amigo del Sutra del Loto, que raramente se puede encontrar, no sólo podrá lograr la budeidad, sino que también podrá conducir a la iluminación al padre que usted desobedeció. Por ejemplo, el Príncipe Siddhartha13 fue el hijo mayor del Rey Shuddhodana. Su padre quería que él lo sucediera en el trono y que gobernara la nación, y de hecho le cedió el trono, pero el príncipe, en contra de los deseos del rey, escapó del castillo en la noche. El rey se puso furioso con él por no ser filial, pero Siddhartha, después de alcanzar la budeidad, primero que todo salvó a sus padres, el Rey Shuddhodana y la Dama Mahia. Ningún padre jamás animaría a su hijo a retirarse del mundo para lograr la iluminación. Pero aun así, en el caso suyo, los sacerdotes y los seguidores de las sectas Ritsu y Nembutsu han tratado de incitar a su padre de unirse a ellos para poder hacerles abandonar la fe tanto a usted como a su hermano. Me han dicho que el sacerdote Rioka-bo14 está convenciendo a otros a que invoquen un millón de Nembutsu en un intento por sembrar discordia entre la gente y destruir las semillas del Sutra del Loto. Joyo Shiguetoki, quien hizo construir el templo Gokuraku-yi para Riokan, parecía ser una persona respetable. Sin embargo, engañado por los seguidores del Nembutsu, me trató como un enemigo, y como resultado de ello, él y casi todo su clan fueron arruinados. Sólo Joyo Naritoki, el amo de la Provincia de Echigo, ha sobrevivido. 

Usted puede pensar que los que creen en Rioka-bo están pros perando, pero ¡debería usted ver lo que ha sido del clan Nagoe15 que pagó la construcción del templo Zenko-yi, el templo Choraku-yi y un templo para albergar una enorme imagen del Buda! De nuevo, Joyo Tokimune16 es el gobernante del Japón pero por su conducta ha atraído sobre sí a un enemigo casi tan grande como el mundo entero. Aunque usted abandone a su hermano y reemplace a él en el favor de su padre, nunca prosperará en diez millones de años. No se sabe qué será de usted aun en breve; puede que enfrentará la ruina en esta misma vida. Por eso, usted debe hacer la determinación de pensar profundamente en su próxima existencia. Habiendo escrito todo esto, se me ocurre que esta carta podría ser inútil, y me cansa proseguir. Pero podría servirle como recordatorio en el futuro. 

Con mi profundo respeto, Nichiren 

El vigésimo día del décimo tercer mes 


Notas: 

1. Nissho (1221-1323): uno de los seis sacerdotes que eran los discípulos principales de Nichiren Daishonin. Se dedicó a la prédica del budismo principalmente en Kamakura, pero después de la muerte del Daishonin, cayó bajo la influencia de la secta Tendai a la cual había pertenecido antes y se volvió en contra las enseñanzas del Daishonin y Nikko Shonin. 
2 Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis o siete soles aparecen en el firmamento: Esto se refiere a un fenómeno inusual en el que el sol se ve como una imagen múltiple. Tales ilusiones con respecto al sol han aparecido como muchos discos brillantes, formando halos por fuera del sol. Los científicos dicen que las causan la reflexión o refracción de la luz, por cristales de hielo que flotan en la estratosfera. 
3 Avaricia, ira y necedad: generalmente conocidos como los tres venenos, son los males fundamentales inherentes en la vida que dan origen al sufrimiento humano. 
4. La carta anterior: Indica la “Carta a los Hermanos”, fechada 16 de abril de 1275. 
5. El hermano mayor Munenaka ya era por supuesto un de voto del Sutra del Loto porque había estado practicando el sutra de acuerdo a la enseñanza del Daishonin. Esta aseveración implica que debido a que Munenaka voluntariamente aceptaría ser desheredado, junto con el desprecio social que eso implicaba, en vez de renunciar su fe, con esto estaba en efecto dando su vida por el Sutra del Loto. 
6. Munemori (1147–1185) y Shiguemori (1138–1179): Her manos y guerreros pertenecientes al clan Taira, que tomó el control de la corte japonesa a mediados del siglo XII, y ejercieron el poder supremo hasta que fue derrotado por el clan Minamoto en 1185. El jefe del clan gobernante, Taira no Kihiomori, se nombró a sí mismo en el cargo más alto del gobierno y abusó de su autoridad. Su hijo mayor, Shiguemo ri, virtuoso y amable, amonestó a su padre cuando trató de confinar al emperador retirado, Goshirakawa, mientras que el segundo hijo, Munemori, obedeció a su padre y recluyó al emperador en prisión después que Shiguemori murió de una enfermedad. Este encarcelamiento del emperador desencadenó el ataque a los Tairas por el clan Minamoto. Munemori fue decapitado en 1185. 
7. Yozo y Yoguen: Dos hijos del Rey Mioshogon quienes son descritos en el capítulo Mioshogonno (27°) del Sutra del Loto. Su madre era la Dama Yotoku. El Sutra del Loto les fue enseñado por un Buda llamado Unraionno, quien los exhortó a que su madre fuese a visitarle. La madre los instó a llevar también a su padre, seguidor del Brahmanismo. Luego desplegaron poderes místicos ante su padre y le hicieron sentir sed por el Budismo. 
8. Joyo Ioshimasa (1243–1281): Un alto funcionario del gobierno de Kamakura quien ocupó cargos importantes tales como consejero del regente y gobernador encargado. Renunció a su posición para entrar al sacerdocio en 1277. 
9. Tres obstáculos y cuatro demonios: (japonés, sansho shima) Varios obstáculos en la práctica del budismo. Los tres obstáculos son (1) bonno-sho: obstáculos que se de ben a los tres venenos: la avaricia, la ira y la necedad; (2) go-sho: oposición por parte de la esposa y de los hijos; (3) jo-sho: obstáculos causados por los superiores (soberano, padres, etc.). Los cuatro demonios son: (1) bonno-ma: obs trucciones que se originan en los tres venenos; (2) on-ma: el obstáculo de los cinco componentes: forma, percepción, concepción, volición y conciencia; el cuerpo y la mente hu manos llegan a existir a través de la combinación temporal de estos cinco componentes que son la causa de muchas clases de sufrimiento; (3) shi-ma: el obstáculo de la muerte, que pone fin a la práctica del budismo, o la muerte inoportuna de un creyente que provoca dudas en otros; (4) tenyi-ma: obstrucción por el Demonio del Sexto Cielo. Esta obstrucción ocurre en forma de opresión por personas de influencia y poder y es la más difícil de conquistar. 
10. Togaku: Quincuagésima primera etapa de la práctica del bodisatva. T’ien-t’ai clasificó la práctica del bodisatva en cincuenta y dos etapas, siendo la última miokaku, o la plena iluminación. Así que Togaku es el estado más alto de un bodisatva. 
11. Torre adornada de muchos tesoros: La Torre de los Tesoros del Buda Tajo que aparece en el capítulo Joto (11°) del Sutra del Loto. La Torre, que representa la naturaleza de Buda, apareció para señalar que Shakiamuni estaba comenzando a exponer la enseñanza esencial. 
12. Cuatro océanos: En el budismo, los océanos que rodean el Monte Sumeru por sus cuatro costados. 
13. Siddhartha: El nombre de Shakiamuni Buda antes de que renunciara al mundo. 
14. Rioka-bo (1217–1303): Gokuraku-yi Riokan, un sacer dote de la secta Ritsu. Rioka de Rioka-bo es un cambio fonético de Riokan y significa “dos fuegos”. En marzo de 1275, se produjo un incendio en el templo Gokuraku-yi en donde Riokan estaba viviendo por esa época, y las llamas se propagaron al palacio del shogunato. El templo y una parte del palacio se quemaron completamente. Sarcásticamente, por lo tanto, Nichiren Daishonin llamó a Riokan “Rioka”-bo (el sacerdote doble fuego). 
15. Clan Nagoe: Clan de Joyo Tomotoki (1193–1245), hermano menor de Joyo Iasutoki, tercer regente del gobierno de Kamakura. Su clan fue llamado el clan Nagoe por su lugar de residencia. Él y su clan, que fueron fervorosos creyentes de la secta Nembutsu, tuvieron muertes trágicas. 
16. Hoyo Tokimune (1251-1284): Octavo regente del gobierno de Kamakura. En el siglo XIII una nueva y cruel raza de conquistadores, los Mongoles, apareció en la escena de Asia. En 1268, cuando el Imperio Mongol envió al primero de una sucesión de mensajeros al Japón para exigir que éste reconociera su lealtad a los Mongoles, Nichiren Daishonin escribió a Tokimune una carta en la que le dijo que el gobierno debería suspender su patrocinio a las sectas heréticas y comenzar a creer en el budismo verdadero, pero su advertencia no fue escuchada. En 1274 y 1281, las fuerzas mongoles atacaron las zonas meridionales del Japón, lo que extendió olas de terror por todo el país. Los japoneses sufrieron pérdidas terribles, aunque una gran parte de la flota del enemigo fue destruida por tormentas. 


Antecedentes históricos: 

Esta carta fue escrita a Jioe no Sakan Munenaga, el menor de los hermanos Ikegami, el 20 de noviembre de 1277, tres años después de que Nichiren Daishonin regresara del exilio en la Isla de Sado. Los dos hermanos Ikegami, Uemon no Sakan Munenaka y Jioe no Sakan Munenaga, fueron convertidos al budismo del Daishonin casi al mismo tiempo que Shiyo Kingo. El mayor, Munenaka, fue el primero en comenzar a creer en el budismo, probablemente en 1265, y su hermano menor, Munenaga, le siguió poco después. Ambos fueron funcionarios en el shogunato de Kamakura, y su padre, Iasumitsu, ocupó un puesto importante en el departamento gubernamental de construcción. Iasumitsu fue un fanático creyente de Riokan, el sacerdote principal de la secta Ritsu quien era sumamente activo en asuntos políticos. Por consiguiente, Munenaka y Munenaga se encontraron con una obstinada oposición por parte de su padre en el curso de su práctica budista. En abril de 1275, Iasumitsu desheredó a su hijo mayor, quien era más fuerte y más seguro en su fe. 

Al oír las noticias, el Daishonin escribió la “Carta a los Hermanos” para alentarlos, diciéndoles que el desheredamiento de Munenaka era un obstáculo que invariablemente surge cuando uno persigue la iluminación con ahínco, y que al superar este obstáculo ambos podían cambiar su destino y lograr la felicidad. Por muy ofensiva que le pareciera a Iasumitsu la religión de sus hijos, debe de haber habido alguna otra provocación para tan extrema medida. El Daishonin sospechaba la participación de Riokan en este asunto. Riokan hacía tiempo que había renunciado a realizar cualquier ataque directo contra Nichiren Daishonin, pero podía fácilmente aplicar presión sobre sus seguidores. Hay documentos que indican que él persuadió al padre, Iasumitsu, a tomar medidas en contra de sus hijos. Al desheredar a Munenaka, Iasumitsu, en efecto, estaba seguro de provocar una desavenencia entre los dos hijos, que podría tentar fácilmente a Munenaga, el más débil, a que abandonara sus creencias a cambio del derecho a los bienes de su padre. Pero Iasumitsu falló en su intento y perdonó a Munenaka. Sin embargo, lo desheredó nuevamente en 1277, lo que parece haber perturbado mucho la confianza del hermano menor Munenaga. A través de esta carta, “Los Tres Obstáculos y los Cuatro Demonios”, Nichiren Daishonin enseñó a Munenaga el verdadero significado del amor filial, esto es, convertir a los propios padres a la fe en el Budismo Verdadero, y lo alentó a continuar en la fe durante toda su vida, citando el ejemplo de Yozo y Yoguen. Después, apoyado por la orientación y aliento del Daishonin, Munenaga mantuvo su fe junto con su hermano, y en 1278, tras una práctica de veintidós años, sus esfuerzos mancomunados llevaron finalmente a que su padre aceptase la fe en el budismo de Nichiren Daishonin.